la corriente del golfo
el mar no separa
el mar une
el mar mantiene unido
es la misma agua la que golpea nuestras playas
es la misma ola la que lleva nuestras naves
y el mismo rio profundo, un rio a travéz del mar
da la vuelta a nuestra costa
ese gran cable calorífero del mar:
la corriente del golfo
y sin la corriente del golfo
los pájaros dejarían de emigrar hacia el norte
anunciando la llegada de la primavera con cantos de plata
entre las piedras en marea baja
y el sol de media noche colgaría de un hilo fino
como la moneda helada de una divisa muerta
en la cámara acorazada del frío
sin la corriente del golfo
las oscuridad se posaria sobre nuestros hogares
y las casas que habitamos quedarían abandonadas
y las huellas que dejaríamos serian borradas por el silencio
sin la corriente del golfo
las patatas se congelarian en la tierra y a los árboles se les caerían
las copas, la risa se marcharía y la alegría
notificarìa su traslado a otros lares, los peces perderían su camino en
el agua,
y la ciudad más septentrional de Noruega se llamaria Namsos y la noche
se vacinaria de luz y sólo seria visible
la distancia entre las estrellas: la oscuridad del corazón
porque sin la corriente del golfo
el hielo llegaría hasta nuestras latitudes
dejando el pais desierto
no debes olvidar, pues: el mar refleja el
cielo y en el mar se
vierte la eterna aurora boreal: la corriente del golfo
ese cable calorífero
que se extiende de costa a costa, de persona a
persona, porque somos continentes
que nos unimos en este apretón de manos
firme y flotante
Prólogo de Lars Saabye Christensen
recitado por el propio autor desde un buque de la guardia
costera noruega con motivo de la inauguración del Proyecto Vesterålen
2000 en agradecimiento
a la corriente del Golfo el 18.9.99. Además de representantes locales
participaron también los
embajadores de tres "países de la corriente del Golfo", Méjico,
Guatemala e Islandia.
Traducción de Kirsti Baggethun
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